Cal apagada y pinturas minerales
La cal apagada regula la humedad, previene mohos y refleja suavemente la luz, dejando las superficies tersas y frescas al tacto. Una mano anual puede ser casi meditativa, como en aquellos patios donde encalar era fiesta luminosa. Las pinturas minerales, al no formar película plástica, permiten que el muro respire y mejore el microclima. Ese fondo mate crea un telón amable para plantas, cuadros cerámicos o estanterías, y ayuda a mantener estable el ambiente durante las estaciones.